miércoles, 31 de octubre de 2007

El futuro en la carrera presidencial



José Miguel Izquierdo
La Tercera
31/10/07

La encuesta CERC de octubre confirmó tendencias que hemos seguido con atención. La principal consiste en el posicionamiento de la Alianza en la representación de la expectativa de futuro, lo cual se observa en la ventaja de Sebastián Piñera frente a cualquier competidor.

En esta dimensión, también observamos la reinstalación de la competencia en la centro derecha, sin que aún se constituya una amenaza desde la izquierda para las opciones de Sebastián Piñera. Eso, por lo menos, hasta ahora, cuando las principales figuras presidenciables del oficialismo retroceden, como ocurre con Alvear y Ricardo Lagos. En otras palabras, mientras Piñera absorbe la imagen de futuro, Lagos tiende a quedar preso en el pasado.

También se consolida un cambio en las preferencias de individuos identificados con la DC. Esta variable fue muy importante para explicar el resultado de la primera vuelta 2005. Consistentemente, aquí registramos un crecimiento muy importante en los individuos identificados con la DC que ven en Piñera al personaje con más futuro político (pasó a ser mencionado por un 73% de este grupo, creciendo 33 puntos). Lavín también participa en esto, pero en magnitudes menores. Es curioso ver que el candidato UDI entra a este ranking apoyado en menciones provenientes de sectores PS y PPD, entre los cuales crece 16 y 10 puntos, respectivamente.

Como se observa, CERC no permite asegurar que las menciones puedan ser estudiadas, estrictamente, como intención de voto. Por eso, cobra especial interés el sentido de la pregunta, donde se pide mencionar cinco personajes con “futuro político”. No podemos creer que las personas entrevistadas tengan analizados los escenarios posibles de una competencia política. Al contrario, contestan según lo que han visto y escuchado, lo que convierte el ranking en una forma de medir la efectividad de aquellos que pugnan por ocupar un espacio en la agenda, donde, más relevante que nada, triunfan quienes logran imponer los valores que guían el debate público. Como vemos, Soledad Alvear está perdiendo esta batalla, en gran parte, por conservar la posición de apoyo cercano a un gobierno en caída libre.

Un efecto similar sufre Michelle Bachelet. Al igual que lo mostró CEP y, muy coincidentemente, Adimark GFK, la caída en el apoyo a la gestión del gobierno es una tendencia que nadie puede negar. Todas las encuestas nos hablan de una situación similar a la vivida por Eduardo Frei, primero, a mediados de 1996 y, definitivamente, en 1998, cuando más gente rechazó el mandato del último presidente DC. Sin embargo, CERC nunca mostró esta realidad, como sí lo mostraron otros que, por lo menos, transparentan sus investigaciones, publicando las bases de datos, los cuestionarios, sus fuentes de financiamiento y todos los resultados de sus estudios.

Ahora, si observamos las mismas series entregadas por CERC, tanto en la “no aprobación” del gobierno como en las notas comparadas con Lagos, vemos que Bachelet vive un pésimo momento y está siendo evaluado como el peor de la Concertación (al mismo nivel de Frei, en la primera variable). Difícilmente se sustenta la idea que el gobierno tiene un “sólido respaldo”. Al contrario, la crítica al mismo se ha constituido en una causa de la frustración que observamos en los individuos ante una mandataria que no cumple lo que promete, carece de autoridad y de capacidad para resolver problemas, tal como dice la última encuesta CERC.

Aquellas causas de desafección con la mandataria podrían explicar, también, por qué individuos moderados comienzan a señalar con más claridad su preferencia por una opción de centro derecha, como Piñera. En buena medida, la gran emergencia nacional consiste, no en el tono de la crítica política, sino en el bienestar desperdiciado a causa de la mala planificación de Lagos y la mala gestión de Bachelet.

martes, 30 de octubre de 2007

Klein en shock. Y en video.


Naomi Klein está en pleno lanzamiento comercial, con tour global incluido, de su segundo libro La doctrina del shock. Transformada en marca, la autora de No Logo e intelectual antiglobalización, incluye un corto audiovisual junto al libro.
Este corto, que fue dirigido por Alfonso Cuaron (Children of men) y premiado en los festivales de Venecia y Toronto, termina siendo lo más interesante de la estrategia de venta del libro, y por lo mismo, de la comunicación de su mensaje. Como declaró hoy la propia Klein en una entrevista al diario español Público,

"Las imagenes son un material mucho más emocional, por lo que se consigue que la teoría intelectual llegue a más gente".

El punto no es muy original, es cierto. Pero tiene la gracia de insistir en un lección básica para todos aquellos abocados en estos tiempos a construir mensajes políticos masivos creados en bases a ideas disruptivas o proyectos intelectuales: Escriba todo lo que quiera. Pero por favor, busque a un buen director, y repitalo en forma breve, con imagenes que emocionen.

Sarkozy, Cameron, Gore y Obama, entre otros, están hace un buen rato en lo mismo.

Aquí el corto (con subtítulos en castellano). Que disfrute la terapia.

lunes, 29 de octubre de 2007

Sangre Nueva



Diario La Nación
28 de octubre
Hernán Larraín M.

La clase política actual ha venido dando señales consistentes de agotamiento estructural. Entre gobiernos ciudadanos, mimetizaciones y desalojos, es posible hipotetizar que nos acercamos al fin de un ciclo, caracterizado fundamentalmente por la ausencia de proyectos políticos alternativos y la escasez de nuevas propuestas. Vivimos un declive sostenido del debate político, donde el cálculo de ambas coaliciones está por sobre sus identidades. Hoy es posible apreciar en Chile una suma de liderazgos abocados a jugar con las percepciones de la opinión publica, desvivida por las pistas que entregan las encuestas, abusando del ADN de cada sector, manipulando las líneas entre derechas e izquierdas. Todo se materializa en una contundente desafección ciudadana, con un electorado distante de la clase política, agotada de la contingencia, defraudada por la ineficiencia, el paternalismo y la falta de liderazgo. Pero por sobre todo una etapa marcada por el cansancio de una generación de políticos que parece haber olvidado que, en lo medular, su misión se juega en la elaboración de visiones colectivas competitivas y no en carreras personales.

De hecho, los principales actores de la clase política se presentan jugando proyectos individuales por sobre trabajos en equipo. Lavín se bacheletiza, Piñera se desdibuja entre lo propositivo y lo reactivo, Alvear encabeza un calculado congreso ideológico que expone públicamente la precariedad y las fisuras estructurales de su proyecto. Un Lagos y un Insulza a la espera de que la coyuntura les abra una ventana y los invite, sin mayores costos, a "salvar" al oficialismo. Y, finalmente, una Presidenta que invita a un pacto social sin sustancia y que, en vez de liderar a los partidos de su coalición, se victimiza acusando un femicidio político. Lo que aparece cada vez con más claridad es el desgaste de una generación completa que cumplió con lo suyo en las últimas décadas. Que compartió y superó exitosamente tiempos históricos críticos de gran polarización. Que fue capaz de consolidar, política y económicamente, una estrategia de desarrollo para Chile que ha llegado a un punto de quiebre, sin saber con claridad cómo se abordará la próxima etapa. Experimentamos así un envejecimiento de los proyectos políticos como consecuencia del cumplimiento, tanto en la Concertación como en la Alianza, de sus grandes objetivos fundacionales. Los primeros, administrando el modelo con un sostenido éxito electoral. Y los segundos, dedicados exclusivamente a protegerlo, arreglando las perforaciones causadas por la mayoría gobernante.

En este contexto, las elecciones del 2009 debieran marcar un punto de inflexión. Hoy, más que estar calculando cómo conservar el Ejecutivo o demandar una alternancia en el poder, con el endeble argumento de "la salud democrática", lo que se requiere es iniciar un dialogo abierto y de largo plazo sobre el Chile del mañana, propiciado por una nueva generación, emergente y transversal. De derecha a izquierda, de liberales a conservadores, de norte a sur, lo que se requiere es una recambio generacional. Este recambio, eso sí, no surgirá sólo como consecuencia del agotamiento de la generación actual, sino más bien de la elaboración de proyectos políticos de largo plazo marcados por una distintiva visión de sociedad y una renovada manera de comprender el rol de la política. Todo, en mano de jugadores de avanzada.

Y si bien la juventud actual se caracteriza por una desafección hacia el sistema político y una crisis en su participación electoral, existe hoy un compromiso de la nueva generación con los desafíos públicos. El año 2006, los pingüinos sellaron simbólicamente el antes y después. De hecho, la nueva generación está marcada por una serie de valores transversales a partir de los cuales puede afrontar el futuro: la libertad, la justicia social, la meritocracia, el respeto a la diversidad, el rechazo a los grandes intereses corporativos, el diálogo comprometido, y un juicio común sobre la historia reciente sin la contaminación de las responsabilidades y culpas.

Desde una perspectiva optimista, podemos sumar una creciente cantidad de organizaciones, distintivas por su innovación y emprendimiento, que asumen desde la sociedad civil importantes desafíos sociales, culturales y medioambientales que el país demanda. Una acción política participativa caracterizada por la confianza en los ciudadanos, por la horizontalidad de sus vínculos, por la colaboración social y no sólo la competencia , por lo local más que por el centralismo, sin miedo a la acción articuladora del Estado y empecinada en el empoderamiento de las personas como los principales agentes de cambio.

Así, una nueva visión y renovación de los liderazgos debiera estar lentamente naciendo. El optimismo está en pensar que esta suerte de ciudadanía 2.0 permeará la política del futuro. Y aunque estos movimientos parecen marcar una diferencia, la realidad indica que deberán ganarse los espacios de influencia y participación por su cuenta. La clase política actual no cederá nada, a menos que comprenda que la próxima generación trae la necesitada renovación.

La sangre nueva dirá.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Giuliani y Hillary: los punteros en la carrera por la nominación en E.E.U.U

Lo dijo Giddens: Cambiar el estilo de vida



Anthony Giddens
El País
22/10/07

La necesidad de cambiar nuestro estilo de vida y la manera de conseguirlo son las dos preocupaciones fundamentales de la política actual. Varios de los grandes problemas que hoy afrontamos serán imposibles de resolver mientras los políticos no puedan, de una u otra forma, convencer a la gente para que cambie sus hábitos de vida. Los temas que hay que abordar son muchos y muy variados: la obesidad y otros aspectos relacionados con la salud, el consumo de alcohol entre los adolescentes, la conducta antisocial, los bajos índices de natalidad, hasta llegar al más trascendental: el cambio climático.

En muchos sentidos, es un nuevo orden de prioridades. El Estado de bienestar tradicional consistía, en gran parte, en ocuparse de las consecuencias de los problemas cuando ya habían ocurrido: si alguien pierde su puesto de trabajo, el Estado le da unas prestaciones hasta que consiga otro; si tiene un hijo, le ayuda con lo necesario; si cae enfermo, el sistema de salud se encarga de él. Hoy tenemos que ser más intervencionistas. Los niveles de obesidad, en aumento constante —son ya casi una tendencia mundial, presente incluso en Japón—, podrían anegar el sistema de salud de aquí a diez o veinte años. La obesidad, o el mero hecho de tener un sobrepeso considerable, acarrea un riesgo mucho mayor de padecer problemas de corazón, diabetes, cáncer y otras enfermedades. En el caso del cambio climático, si no pasamos a la acción, el mundo en el que vivan nuestros hijos y nuestros nietos será verdaderamente miserable. La tecnología tiene su función, pero es obligatorio que modifiquemos nuestras costumbres.

La primera duda que surge está relacionada con la libertad. ¿Qué derecho tienen los gobiernos a inmiscuirse en la forma de vida de sus ciudadanos? ¿No debe tener todo el mundo libertad para destruirse como quiera? Desde luego, existen ciertas áreas poco claras. No obstante, se pueden establecer unos cuantos principios generales. En primer lugar, los niños están en distinta situación que los adultos. Por ejemplo, es completamente legítimo sugerir que los niños tengan la posibilidad de comer de forma sana en el colegio, que se prohíba instalar en las escuelas máquinas de golosinas o que la publicidad dirigida a los niños esté sometida a unas normas. En el caso de los adultos, los límites no están tan definidos, pero, como mínimo, podemos decir que la intervención puede estar justificada cuando las libertades de unos significan restringir las de los demás. Por ejemplo, si ahora derrochamos los recursos de la tierra, estamos afectando la forma de vida de las generaciones futuras. Además, podría decirse que algunos tipos de comportamiento autodestructivo, más que ser una manera de expresar la libertad, la limitan. Las personas adictas a una sustancia o una conducta específica no son libres, porque no controlan su hábito, sino que el hábito las controla a ellas.

Existen ya algunos ejemplos de intervenciones que han conseguido cambiar el modo de vida. Uno de los más célebres es el de Karelia del Norte, en Finlandia. Los habitantes de esta zona tenían un índice muy elevado de dolencias cardiacas y otras enfermedades relacionadas con el consumo de alimentos ricos en grasas. En los primeros años setenta se creó un programa para ayudarles a cambiar su dieta. Casi todas las acciones se llevaron a cabo en la propia comunidad. La industria alimentaria contribuyó con la fabricación de productos lácteos bajos en grasa y la reducción de la sal en los alimentos. Entre 1970 y 1992, los índices de mortalidad por dolencias cardiacas disminuyeron en un 57%.

En algunos países, la implantación del uso obligatorio de cinturones de seguridad en los coches chocó al principio con la oposición de los grupos defensores de las libertades civiles. Sin embargo, pronto se generalizó y, desde entonces, ha salvado muchas vidas en las carreteras. Otro ejemplo relacionado con el comportamiento al volante es el de la conducción tras haber consumido alcohol. La combinación de leyes sancionadoras y campañas que estigmatizan a quienes conducen bebidos ha producido cambios de comportamiento. Las campañas para reducir el consumo del tabaco son otro caso interesante. En la mayoría de los países que las llevan a cabo, el uso del tabaco se ha reducido, y, en varios países, la gente ha demostrado que está dispuesta a aceptar la prohibición absoluta del tabaco en los lugares públicos. California es un caso muy logrado. El consumo de tabaco entre los adultos ha bajado a menos del 15%, frente a más del 50% hace veinte años.

En general, parece que los mejores resultados se obtienen con una mezcla de palo y zanahoria. Y casi siempre interviene la influencia del grupo: una persona está dispuesta a cambiar de conducta si cambian otras por las que siente respeto. Conductas que antes eran aceptables se vuelven deshonrosas, como ha ocurrido con la conducción bajo los efectos del alcohol. Los impuestos pueden tener un papel importante, sobre todo cuando se utilizan como incentivo, aunque no tienen tanto efecto cuando se trata de modificar un comportamiento adictivo. En muchos países, el precio del tabaco se ha multiplicado, pero no parece que eso, por sí solo, haya empujado a mucha gente a dejar el hábito.

¿Existe algún factor de conducta que influya prácticamente en todos los aspectos de nuestro estilo de vida? Sí. Uno de los más importantes es el que los economistas llaman, con cierta tosquedad, el “descuento hiperbólico”. Si a una persona le dan a escoger entre 50 euros hoy o 100 euros mañana, lo normal es que prefiera esperar a los 100. Pero si el plazo de tiempo es de un año, casi todo el mundo prefiere quedarse con los 50 euros en mano. Las consecuencias futuras —buenas o malas— no suelen contar mucho en nuestras decisiones actuales. Cada año, en el Reino Unido, se someten a cirugía de bypass miles de personas, pero sólo el 10% de ellas introduce después en su vida los cambios necesarios para evitar nuevas complicaciones, entre las que puede estar una muerte prematura.

El “descuento hiperbólico” es uno de los principales factores que explican la actitud tan perezosa de la mayoría de la gente ante las amenazas del calentamiento global. Según los sondeos, la mayoría acepta que el cambio climático es una realidad y que la causa está en nuestro propio comportamiento. Sin embargo, la proporción de gente que está dispuesta a modificar ese comportamiento de forma significativa es muy baja. Lo que eso implica es inquietante. Las campañas de concienciación y los eco—impuestos, por muy meditados y organizados que estén, tienen una repercusión marginal. Tal vez sea necesaria una catástrofe —algo que ocurra en el presente— claramente atribuible al calentamiento global para que la gente empiece a prestar la debida atención.

lunes, 22 de octubre de 2007

España: Rajoy v/s Zapatero en video








Para leer las 7 diferencias, pinche el cuadro.

jueves, 18 de octubre de 2007

(Otras) verdades inconvenientes


La mayor inequidad es creer que las personas, especialmente los más pobres y necesitados, no son capaces de tomar sus propias decisiones y hacerse responsables de ellas.

Axel Christensen
17 de octubre de 2007
Independientes en Red

Nuevamente la forma le ha ganado la mano al fondo en la discusión nacional. Mucha atención se ha puesto a si es posible ser oposición y apoyar al oficialismo al mismo tiempo. Sin embargo, lo central ha pasado a segundo plano: la oportunidad, la necesidad, de establecer una visión conjunta de país, de la cual todos nos sintamos parte y que, finalmente, nos lleve a ser un país de primera.

Existe ya un amplio consenso que nuestra sociedad requiere de mayores niveles de equidad, aunque podamos diferir aún tanto en la definición de esta equidad como en los caminos para lograrla. Pero tenemos un punto de partida claro que no podemos desperdiciar.
El Consejo Asesor Presidencial Trabajo y Equidad es ese punto de partida para avanzar a un gran Acuerdo Nacional o Pacto Social, que nos lleve a ser un país desarrollado no más allá del año 2020. Ese desarrollo no puede excluir la equidad.

Pero ¿qué entendemos por un Chile donde hay equidad? Tenemos claridad que un país equitativo es uno donde la confianza en las personas toma un rol central en la sociedad. La confianza que hace posible que esas personas puedan tomar, libremente, decisiones que les permitan mejorar sus niveles de vida. Esta confianza también requiere de una red que nos proteja en caso de equivocarnos, y nos incentive a volver a intentarlo. Así, para lograr la equidad, es esencial luchar para que cada uno de nosotros tenga acceso a las herramientas para forjar nuestros propios destinos.
Y, ¿cómo llegar a ser un país equitativo? Un primer paso es ponernos de acuerdo en lo que sabemos que funciona y dejar de lado muchos de los mitos relacionados con la equidad.

El Premio Nobel de la Paz de este año, el ex Vicepresidente de Estados Unidos Al Gore, puso el tema del calentamiento global en el centro de la opinión pública a través del documental “Una Verdad Inconveniente”, que llevó a muchos a salir de un letargo de dudas respecto al tema.
También existen varias “verdades inconvenientes” que resultan molestas al momento de hablar de un tema tan relevante como la equidad, pero al reflexionar sobre ellas se hacen evidentes.

Primero, la mayor inequidad es creer que las personas, especialmente los más pobres y necesitados, no son capaces de tomar sus propias decisiones y hacerse responsables de ellas. Bajo la justificación de que no tienen la capacidad de elegir bien, generalmente se termina transfiriendo el poder de elección a otros, quienes suelen usarlo, desgraciadamente, para sus propios intereses. No hay que olvidarse que el año pasado el Premio Nobel de la Paz recayó en alguien -Muhammad Yunus- que nos demostró que las personas tienen a su alcance la manera más potente y digna de salir de la pobreza: hacerse cargo de sus propios destinos y generar lazos de confianza con los demás.

Segundo, la inequidad no es problema del modelo económico. Pensar lo contrario es pedirle peras al olmo. El mercado no es un fin en sí mismo, es tan solo una herramienta para asignar eficientemente los recursos (versus, por ejemplo, una economía planificada centralmente). Son los valores de una sociedad los que importan al momento de superar la inequidad. Valores como la responsabilidad y la confianza hacia los demás son los que permitirán construir una sociedad más justa y equitativa, y que es perfectamente compatible con el mercado como mecanismo de asignación de recursos.

Tercero, la equidad no sólo es un problema de recursos. Ciertamente son importantes los recursos destinados a combatir la pobreza u ofrecer una red de seguridad sobre la cual se puedan levantar las personas cuando enfrentan condiciones más difíciles. Sin embargo, la evidencia es ya bastante contundente para identificar a la falta de una adecuada gestión de los recursos como uno de los principales problemas para avanzar hacia una sociedad más equitativa. La falta de responsabilidad y transparencia en la asignación de los recursos y su posterior monitoreo son falencias que debemos abordar de manera urgente. Si bien la difusión pública del presupuesto fiscal es un paso adecuado y necesario, no es suficiente. Se requiere también incluso mayor transparencia al momento de evaluar el uso de los recursos asignados, particularmente hacia programas sociales, y entender dónde y por qué existen falencias o dificultades, como sub-ejecuciones presupuestarias o abiertamente episodios de corrupción.

Ha llegado el momento de encarar la equidad con la misma seriedad que debemos enfrentar otros temas que nos incomodan, como el calentamiento global. Ha llegado el momento de hacernos cargo, juntos, de hacer de Chile un país de primera. Si no lo hacemos y no aprovechamos la oportunidad de avanzar hacia un gran Acuerdo Nacional, entonces debemos empezar a buscar buenas explicaciones para darles a nuestros hijos y nietos sobre por qué no lo hicimos.

martes, 16 de octubre de 2007

Dave en el Google Zeitgeist conference



David Cameron dio un notable discurso en el Google Zeitgeist conference 2007 en California. El lider conservador argumentó que en la época tecnológica actual, donde las personas están cada vez más empoderadas por las posiblidades que entrega internet y la telefonía mobil, es absurdo continuar en la lógica de hacer política de arriba-abajo donde el estado juega un rol centralizador sobre la vida de los ciudadanos. Es tiempo que esta "era burocrática", donde el poder se ha alejado de las personas y de las realidades locales, de paso a una "era post-burocrática" donde la responsabilidad, la ciudadanía, la capacidad de elección y el control local lideren el proceso político. En síntesis, política 2.0.

Y dice así:

"Last year I had the great pleasure of speaking to the Google Zeitgeist Europe conference.
Amazingly enough, you asked me back and I just want to start by saying what a tremendous honour it is to be here with you today.
Between you, you are responsible for a large portion of the wonders of our modern world…from the technology we use, to the products and services we rely on, to the innovations that improve the quality of billions of people's lives.
You create jobs, wealth and opportunity for our world and you should be proud of the amazing things you accomplish every single day.

Perhaps the greatest accomplishment of all is not something specific to any of the individual organisations represented here…
…but something that is the collective result of all your endeavours.
And that is the new world of freedom we live in today.
A world where people have more power and control over their own lives.
A world where people's horizons are broader and their ambitions are greater.
And a world where people expect to make more and more decisions for themselves.

Right at the heart of this new world of freedom is freedom of information - in the broadest meaning of that term.
In recent years technological advance - supported by a liberal regulatory regime - has transformed the amount of information that's available…
…the number of people who can get hold of it…
…and the ease with which they can do so.

As you have been debating at this conference, sharing information opens up tremendous possibilities for individuals and for business.
We can see it in the astonishing explosion of bottom-up content creation, revealing the vast pent-up desire that people have to express themselves and take control.
We can see it in the way leading corporations, including many of you here, are totally changing business models in order to allow personalisation of products and services…
…and the harnessing of talent and ideas through formal and informal networks that extend way beyond the walls of the firm.

Now I won't pretend to be an expert in those matters.
What I would like to do is give you my perspective on what these changes could mean for politics and government…
…for our sense of citizenship, both local and global…
…and for the responsibilities of politicians.

But most of all, what these changes can do for the thing I care about most: the politics of responsibility.
Because I believe that we are today on the brink of an entirely new era in public policy: the post-bureaucratic era.

Para seguir leyendo el discurso completo, pinche aquí.

sábado, 13 de octubre de 2007

IR ante el Consejo para el Trabajo y la Equidad



Independientes en Red presentó el 9 de octubre una serie de propuestas para disminuir la brecha de desigualdad ante el Consejo Asesor Presidencial para el Trabajo y la Equidad. Los consejeros fundadores Michele Labbé, José Ramón Valente y Cristina Bitar, expusieron una revisión de las políticas públicas actuales, realizaron un diagnóstico de mitos y realidades acerca de la equidad, y formularon propuestas en los ámbitos educación, empleo y modernización del Estado. Estas tres áreas fueron destacadas como fundamentales en cuanto a mejorar la capacidad de gestión de los recursos, sin embargo, también se diagnosticó la necesidad de transformar patrones culturales para el fomento de la equidad.

Aquí la presentación.
Estamos en Red!

Pacto social por Felipe Kast




11 de octubre, 2007
Diario Financiero

Hoy la división entre buenos y malos no es clara. Si nos fijamos en las ideas y nos olvidamos de los apellidos a ratos es difícil saber donde está la izquierda y la derecha


Me parece oportuno analizar el reciente llamado a apoyar el pacto social que nos hiciera nuestra Presidenta.

El comunicado de prensa emitido el martes deja claro que se trata más bien de un pacto político para aprobar ciertas leyes. Sin embargo, el fondo del mensaje, que busca poner los problemas sociales por encima de rencillas políticas, es fundamental.

Antes de entrar en el fondo, un comentario de forma. Si lo que se busca es un pacto político para avanzar en temas clave, llama la atención que el llamado sea a través de la prensa. No sólo reduce la probabilidad de tener éxito en el pacto, sino que genera una contradicción entre la forma y el fondo; mientras el fondo del mensaje busca despolitizar los temas “país”, la forma saca dividendos políticos a través de la prensa. ¿Por que? Una hipótesis es que el objetivo es alinear al oficialismo más que a la oposición.

Volviendo al fondo; lo que se busca es un pacto para sacar del inmovilismo político ciertos problemas sociales fundamentales. ¿Será posible? ¿o es una más de esas frases de panfleto que ya no sorprenden en política? Mi respuesta es mixta. Es muy factible, pero para implementarlo se deben romper moldes, tomar riesgos y ceder algunos aplausos. Para hacer un pacto es necesario que todos participantes se lleven crédito, no sólo quien lo propone.

Imaginemos que en vez del llamado por la prensa se hubiese escogido la siguiente estrategia. La presidenta Bachelet pide a los presidentes de los partidos que se junten a una jornada por un fin de semana. Seis personas, algo íntimo. Imposible decir que no. Tres temas fueron planteados para este pacto: reforma previsional, reforma educacional y seguridad ciudadana. La jefa de Estado llega a la jornada con los proyectos listos y sabiendo cuáles son los puntos difíciles para cada partido. Se negocian estos puntos en forma privada y se les asegura que los dividendos políticos serán compartidos equitativamente entre quienes aprueben el programa.

Con un proceso de este tipo no sólo se obtienen los votos necesarios para aprobar las leyes, sino que obtiene capital político para enfrentar a grupos de interés que se oponen a reformas de primer orden; como es el caso de educación y salud.

Lo anterior era más difícil hace 15 años. Hoy, sin embargo, las diferencias en los proyectos no siempre radican en el contenido sino más bien en la distribución de sus ganancias electorales.

Y cuando hay diferencias en contenido éstas tienden a magnificarse más allá de las posiciones originales con fines electorales, como fue el caso de las leyes laborales.

En suma, hoy la división entre buenos y malos no es clara. Si nos fijamos en las ideas y nos olvidamos de los apellidos a ratos es difícil saber donde está la izquierda y la derecha. Seguir pensando en un mundo bipolar es pelear con fantasmas. No hay enemigos, sólo problemas graves que resolver.

La antigua discusión dogmática sobre el tamaño del Estado es poco conducente. Tal como sugiere Giddens en “La Tercera Vía”, no debemos pensar tanto en agrandar o en achicar el Estado, sino más bien en reestructurarlo, modernizarlo. Como economista es natural pensar en costo y beneficio marginal, y el mismo principio de aplica para el tamaño del Estado; cortemos los programas malos y extendamos los programas buenos. Es sorprendente lo fácil que es coincidir en este punto, incluso con amigos que se autodenominan de extrema izquierda (aunque no exista mucha claridad sobre su significado hoy en día).

Inspirados en la idea de dialogar desinteresadamente por un Chile justo, la semana pasada se fundó Independientes en Red (www.independientesenred.cl). La idea es simple; crear una plataforma sin aspiraciones electorales pero con serias aspiraciones para influir en el debate público.

La filosofía de IR es bastante novedosa y se relaciona íntimamente con la idea del pacto social; un solo objetivo, pero muchas voces. Hay confianza en que un diálogo abierto y tolerante genera las mejores propuestas. No hay miedo al debate interno, se comparte el mismo norte. Esta suerte de wikipolitics puede cambiar la forma de hacer política en el mediano plazo. Observar este modelo de negocio podría ser determinante para el éxito del pacto social anunciado recientemente.

A las juventudes aliancistas



En la edición del 6 de octubre, la revista Qué Pasa publicó una crónica de Alfredo Jocelyn-Holt con las supuestas tres almas que existirían dentro de la Alianza. "Un estudiante de Derecho y de derecha" representa a las nuevas generaciónes. Y si bien la exageración del historiador es evidente en varias partes, claramente es capaz de dibujar una generación que demanda la modernización y un espacio de participación en el futuro proyecto de la Alianza.
Aquí la crónica del joven Alfredo.

Por una derecha XP (extraparlamentaria)

A las juventudes aliancistas:

Seamos realistas, la derecha está empatada consigo misma y con la Concertación, pero en esa ecuación, a la larga, ella no es nada, no tiene el poder real, no está en La Moneda.

Nosotros somos de otra generación, no tenemos por qué pagar los platos rotos. Precisamos de una derecha de verdad, desprejuiciada, progresista, cosmopolita y no hipócrita.

Basta ya con los fósiles de cuando no se movía ni una hoja gracias al "Tata". Tampoco queremos más políticos y empresarios entrados en carnes y canas, retratándose en las páginas sociales después del recital de Julio Iglesias. Fuera el country set acostumbrado a tandas de golf, cócteles, matrimonios, directorios, seminarios sobre management y jornadas de caridad, que luego se recoge a sus reclinatorios para ponderar las cifras de delincuencia, las nuevas tasas de la Federal Reserve y el comportamiento del dólar en los mercados internacionales, mientras la señora (con su nuevo peinado a lo Bachelet, recién estrenado, y su tercer lifting) cuenta sus impresiones de la velada: lo simpático que es la pareja de la ministra tal y cual, lo inofensivo que se ha vuelto ese "comunacho" ahora gerente general de empresa pública o privada (qué más da) y qué horror son estos díscolos que últimamente le hacen la vida tan difícil al "modelo". No todos los carcamales fácticos asisten a las misas en Los Boldos.

Hay que ser absolutamente modernos, como diría Rimbaud. Ya no más beatos. Por el contrario, debemos estar a favor de la píldora del día después, abiertos a discutir una legislación pro aborto, flexibilizar el divorcio y aceptar el matrimonio gay. Nos fascina la cultura, no nos asusta el mundo globalizado (nos subimos y bajamos de YouTube todo el día), y no somos machistas. Les hablamos de tú a vos a los "liberales" concertacionistas. No tenemos complejos, hemos leído los mismos libros y podemos ir a las mismas universidades "top", aquí y en el extranjero.

Así las cosas ¿qué pueden ofrecer los huasamacos de RN o el club de amigotes de la UDI a gente como nosotros?

Y eso que somos de derecha. No somos amargados, hemos ido a colegios pagados, hemos viajado, no nos ha faltado agua caliente y no somos ni finolis ni faltos de humor. Un poco hijitos de papá, claro está, pero eso tiene sus inconvenientes. Nuestro único pecado original es que somos hijos y nietos de esos carcamales. Qué le vamos a hacer, no podemos renegar de todo.

No puede ser que nuestra única alternativa sean ad eternum los Max Neff, Hirsch o Moulian. Suenan bien, como la Violeta Parra, Víctor Jara y los Quilapayún para la generación de nuestros padres, pero un poco forzado, como de travestis, si nos pillan en medio de ese lote. ¿Con qué cara vamos a pedir una beca Presidente de la República o sumarnos a las marchas? Por eso creemos en la igualdad de oportunidades, la meritocracia y la iniciativa individual. Queremos cargos (nuestros profesores nos han hablado mucho del "espíritu público"), pero sin votos ¿cómo?

Bueno, es cosa de ver cómo los otros lo hacen. La izquierda extraparlamentaria tampoco tiene los votos, pero de cuando en cuando hace la diferencia; la Bachelet no ha sido malagradecida. Si uno lo piensa, la Concertación no existiría sin este otro referente. Lejos del gobierno, no espantan al centro, y se les tiene cortitos. En cambio, cuando se los necesita, ahí están, se cuadran y se les toma en cuenta.

¿Por qué la Alianza no tiene esa misma flexibilidad pragmática? Allamand lo intentó, más o menos, pero se tuvo que ir de viaje y todavía no vuelve.

Si nosotros fuéramos un referente extraparlamentario tomado en serio, hasta los izquierdistas puede que se nos sumen.

Nuestra oferta política actual presenta una asimetría grave. Nos falta una derecha extraparlamentaria que nivele la mesa coja, abra el abanico de posibilidades y en una de ésas nos damos un regalo bien merecido: una derecha suficientemente moderna y progresista como para comenzar a vislumbrar ser gobierno alguna vez.

lunes, 8 de octubre de 2007

Cameron y su discurso final de la conferencia 2007

(Paciencia con la descarga. Está en alta definición y dura 79 minutos. Eso sí, está notable.)

sábado, 6 de octubre de 2007

La conferencia conservadora en UK: Behind the Scenes

Cameron y los conservadores cerraron una gran semana. Gordon Brown se desdijo respecto al llamado a elecciones anticipadas frente a un complejo escenario para los laboristas según las últimas encuestas. Al parecer, habrá que esperar hasta el 2009 para ver "quien la lleva".
Aquí un video con imágenes del backstage del último discurso de la conferencia.

viernes, 5 de octubre de 2007

Luis Felipe Merino: Nace un sueño

A propósito del lanzamiento de Independientes en Red, Luis Felipe Merino publicó en la web de IR esta potente columna.
Estamos en Red!



Nace un sueño

Este sueño se construye por muchas, muchísimas voces, y por tanto nadie sobra. Al final, eso, la participación de muchos, es lo que hace grande a las naciones y las saca del letargo.

Hoy nace Independientes en Red. Y como en todo nacimiento, una serie de emociones y sentimientos se entremezclan.

Por un lado hay ganas de celebrar, de gritarlo a los cuatro vientos, de descorchar champaña y tirar la casa por la ventana. Razones para hacerlo abundan. Mal que mal, este nacimiento no es fortuito, se planeó a conciencia, costó trabajo y se esperó por mucho, mucho tiempo.

Por el otro lado hay miedo. Un miedo profundo. El natural miedo que se siente ante los grandes desafíos. El tipo de miedo que han sentido, por al menos un segundo, aquellos que han sido padres, ante la primera visión de ese recién nacido que llega a cambiar su vida para siempre.

Y no podría ser de otra forma. Eso suele ocurrir cuando se arriesga, cuando se pone el corazón, cuando se decide compartir un sueño. Porqué quizás, Independientes en Red, más que un movimiento, es simplemente eso: una invitación a compartir un sueño. El sueño del país que quisiéramos tener para el año 2020. El sueño que se contiene en lo que hemos llamado nuestra Visión 2020 y que no es sino el resultado de un largo proceso de reflexión llevado a cabo, durante varios meses, por las cincuenta personas que hoy fundan Independientes en Red.

De seguro más de alguien, al leer estas líneas, creerá que se exagera, sentirá olor a melodrama, pensará “a otro perro con ese hueso”. Y mal podríamos culparlo. Hablar de sueños en Chile, hoy resulta casi de mal gusto, huele a algo de otra época, casi pasado de moda. Algo incluso inadecuado para un país profundamente dividido desde hace ya varias décadas y donde parecen coexistir dos visiones de país, del todo excluyentes la una de la otra. Pero cuidado. Quizá por eso mismo hoy, cuando se expande la sensación de que se ha perdido la capacidad de pensar en el país que queremos y el debate público se pierde en la contingencia estéril, es cuando más se debe ir contra la corriente.

Se lee en nuestra Visión 2020:

“Cuando se vive con desconfianza, se pierde la sensación de comunidad, el sentido de pertenencia y las ganas de transformar nuestras ideas en acción. Mirando al 2020, el sueño que nos convoca consiste en construir con todas las manos un Chile que confíe en las personas. Será distinto, será mejor, será más nuestro que nunca. "Quién sabe, quizás algún día podamos hablar del sueño chileno”.

Ese es el desafío y no otro. Desafío nada fácil. Desafío que, en efecto, requiere destacarse en negrillas. Tal como requiere hombres y mujeres dispuestos a desprenderse de sus prejuicios, a romper la dinámica del Sí y el No, a olvidar la lógica de los buenos y los malos, para abocarse a pensar y a debatir, sin urgencias, pero con responsabilidad y patriotismo, sobre el país que queremos construir, sobre a dónde debemos llevar a Chile para el 2020, sobre cómo construir un sueño común de país, que incluya y sea abrazado por muchos.

Todos aquellos que crean que este debate es urgente, sean hoy muy bienvenidos.

Este es desde hoy su sitio para participar y hacerse oír. Este sueño se construye por muchas, muchísimas voces, y por tanto nadie sobra. Al final, eso, la participación de muchos, es lo que hace grande a las naciones y las saca del letargo. Ya bien lo dijo Sarkozy, en su ya famoso discurso de Bercy, de una forma difícil de mejorar:


“Pero la nación no es sólo la identidad. Es también la capacidad de estar juntos para protegerse y para actuar. Es el sentimiento de que no se está solo para afrontar un futuro angustioso y un mundo amenazante. Es el sentimiento de que, juntos, se es más fuerte, y podremos hacer frente a lo que, solos, no podríamos afrontar”.

jueves, 4 de octubre de 2007

Estamos en Red!




Hoy se lanzó Independientes en Red. Aquí una descripción de quienes somos y un video con testimonios sobre lo que IR es para algunos de sus miembros. Yo también me sumé a esta empresa de ideas y acción. Una apuesta que pone por delante un sueño comunitario: hacer de Chile, desde la libertad y la confianza en las personas, un país donde los agentes del cambio son sus ciudadanos.
Estamos en Red!

¿Quienes somos?

Somos un conjunto de personas independientes, decididas a contribuir y participar activamente en el futuro de Chile para que nuestro país de el salto que falta para lograr el desarrollo social y económico que tanto anhelamos.

Nuestro compromiso está en la generación de nuevos liderazgos que, aportando sus ideas, propuestas y acciones, aporten a renovar la política, profundizar la democracia, velar por el respeto a la dignidad de las personas, promover la libertad y la iniciativa individual.

lunes, 1 de octubre de 2007

Gordon Brown, el hombre de los impuestos en versión Pac Man



De Comunicación electoral:
"El Partido Conservador británico, que durante estos días celebra su congreso, ha publicado en Internet un divertido juego cuyo protagonista es el primer ministro laborista, Gordon Brown. Se trata de un comecocos en el que el líder laborista aparece como un insaciable recaudador de impuestos que se dedica a perseguir al contribuyente. Una magnífica iniciativa para incidir en el mensaje el Gobierno laborista ha subido desde 1997 nada menos que 111 impuestos indirectos y que el Reino Unido es el país con la mayor presión impositora de todo el mundo. Jugar a Taxman Gordon".

Gonzalo Rojas en la revista Capital: Consultoría para la Alianza

Algunas medidas urgentes y de sentido común, el menos común de los sentidos.

Hubo misiones extranjeras famosas en la historia de Chile. Venían a prestarnos una asesoría en materias económicas y financieras. La inflación era nuestro problema y desde fuera se veían mejor las causas y los posibles remedios. Se instalaban en Chile por períodos extensos, miraban, pensaban e informaban. ¿Les hicimos caso? Más o menos…

La Alianza necesita algo así. Alguien de fuera, no contaminado con dimes y diretes, no abanderizado. Un consultor especializado que pueda meterse por los vericuetos de la deslealtad, por las alcantarillas de la inconsecuencia, por las arterias de la apatía, y desde esa triste realidad, diagnosticar males y sugerir remedios eficaces.

Entre seis meses y un año necesitarían los estudiosos de la consultora para darse cuenta de las fortalezas y debilidades de la Alianza y, como buenos expertos, podrían proponer las siguientes medidas para el 2008, con vistas al 2009, pensando en el 2013, ya que nunca hay que cerrarse a un solo plazo en esto de los procesos sociales.

Primero. Dirigentes, muestren ilusión: que les brille la mirada, que sus palabras inflamen los corazones, que los chilenos vean el fondo de sus intenciones, grandes y puras. Ni una gota de demagogia, ni un gramo de marketing: solo muestren la seguridad profunda de que ustedes lo harán mejor. Exhiban sonrisas de convicción, no de seducción. No más bonhomía insustancial.

Segundo. Marquen media docena de ideas fuerza realmente naturales, humanas, fundamentales; sí, de ésas que la mujer chilena valora sobre todo lo demás y que ella, madre, podrá divulgar y machacar en su casa, sea cuál sea el tipo de vida que ella lleve, porque ustedes sin miedo le supieron tocar el alma. ¿Cuáles? Familia reforzada, barrio seguro, educación libre, juventud incentivada, trabajo remunerado, pobreza combatida. Y concreten cada una de esas ideas en dos, tres medidas creativas por tema. No más, no menos. Muchas de esas medidas serán recuperadoras de patrimonios perdidos; otras serán audaces innovaciones antes nunca propuestas. Conservación y cambio. ¿Por qué no intentan esa ecuación armónicamente, sin complejos?

Tercero. Pidan, exijan. El chileno está hasta la coroniya (error ortográfico de los informantes) de que le hablen de derechos, prebendas, protecciones, pitutos y garantías, porque sabe que esas monsergas implican más Estado y que las platas se las llevan otros, unos servidores de sí mismos, hasta mediante el judo y el ping-pong. Ustedes, por el contrario, pidan y exijan: trabajo, sacrificio, esfuerzo, entrega, generosidad. Hablen para los chilenos que ustedes mismos ayudaron a forjar en años pasados, para esos compatriotas emprendedores y audaces, que están en todos los segmentos sociales. No hablen más para las clientelas de borregos.

Cuarto. Conserven lo mejor del pasado, venga de donde venga. Lo mejor en el plano ético, primero; lo mejor en el plano legislativo, después; lo mejor en las prácticas económicas, finalmente. Por ningún motivo renieguen de sus convicciones morales, culturales, históricas y económicas: la mejor defensa no es el matiz que confunde al seguro, sino que es la explicación certera que refuerza al indeciso. Hemos visto en videos y escritos cómo argumentaba Jaime Guzmán. No lo conocimos personalmente, pero ¿por qué no tratan de imitar su consecuencia y claridad? Finalmente, purifiquen sus comportamientos personales. Sentimos tener que entrar en un tema tan sensible y en el que no lanzamos una primera piedra, sino que simplemente nos hacemos eco de lo que hemos visto en meses de estadía en Chile. Cada entrevista para este informe, cada encuesta, cada estudio de campo, arrojó el mismo resultado. Sus electores son iguales a ustedes, es decir, son inconstantes, frívolos, quejumbrosos, frondistas y olvidadizos. O ustedes cambian y se ponen leales, amables, coherentes y combativos, o no podrán esperar de ellos una actitud correspondiente. Sus votantes son tan poco consistentes como ustedes. En lo personal, cambien ustedes primero o en Chile no cambiará nada.

Gracias por su confianza señores de la Alianza. Éxito.

Pero, preguntan desde RN y la UDI: y ¿cuánto vale un informe así? Mucho. Quizás todo un futuro, quizás toda una Patria.